Inicio Localización Asia La revolución de Rojava: Construyendo autonomía en el medio Este

La revolución de Rojava: Construyendo autonomía en el medio Este

Por : Sardar Saadi

Fuente: Roarmag.org

Con la subida al poder del los grupos jihadistas en el medio oriente, es preocupante  el tema de cómo la política insurgente en esta región ha pasado tan dramáticamente de una tendencia secular e izquierdista, que desafiaba las políticas Islámicas, a una fuerza de Islamismo radical que encuentra su sociedad ideal en los tiempos del profeta Mohamed, siglos atrás. No se trata de que la izquierda haya desaparecido o no tenga alternativas, pero no podemos ignorar lo marginada que está.
No hace mucho tiempo que podíamos encontrar varios movimientos radicales e izquierdistas en toda la región. Desde Kabul a Palestina, grupos de estudiantes radicales, organizaciones feministas, movimientos de anti colonización, de campesinos y trabajadores , intelectuales y académicos, formaban parte de la resistencia a los regímenes autoritarios, a las creencias religiosas regresistas, y a las fuerzas imperialistas que dominaban la región. ¿Dónde están ahora? ¿Que pasó que hace que sean los grupos Jihadistas los que cambian la geopolítica de la región?¿ Cómo ha pasado que las políticas de las nuevas generaciones hayan cambiado desde una critica de Islam a proponer su versión más extrema?
Éstas son algunas de las preguntas para todos nosotros que vivimos en esta región y queremos otro futuro para ella. A la vez, las respuestas a estas preguntas tienen sus raíces en la historia del colonialismo e imperialismo. Sin duda, todos los que, en Occidente, siguen con emoción las noticias del avance brutal del Estado Islámico, (normalmente conocido con su acrónimo ISS), hacia las grandes ciudades de Iraq y Siria, no se preocupan de mirar el papel que sus gobiernos están jugando en el caos actual. Para no mencionar cómo los periódicos  mass media  no paran de mostrar a la gente de esta región como fanáticos repartidos en sectas religiosas que no pueden coexistir y no tienen respeto alguno por los valores humanos.
Un siglo de opresión y dominación
Echando un vistazo a la historia contemporánea del medio oriente, podemos ver las causas del avance de estos grupos escondidas dentro de las políticas coloniales desde principios del siglo XX hasta el día de hoy. El inminente aniversario del acuerdo secreto Sykes-Picot del 1916, que repartía el Imperio Otomano en naciones artificiales, marca un siglo de dominación colonialista seguida por gobiernos corruptos en  manos de los grandes señores del petróleo, controlados y apoyados por los poderes imperiales.

Organizaciones de izquierdas fueron cerradas, y miles de personas implicadas en ellas o en sindicatos y movimientos de estudiantes, fueron asesinados durante los años 80s en las prisiones de Irán, Turquía, Iraq, Siria, Egipto y otros países de la región.


Este sistema de control a través de regímenes autoritarios, se intensificó durante la Guerra Fría con el fin de prevenir la influencia de la Unión Soviética sobre la región. Consecuentemente se empezó una cruzada sin fin contra la izquierda por parte de los regímenes de poder. La ola masivas de opresión, detenciones y masacre hacia los activistas e intelectuales de izquierdas— especialmente en los años 70s y 80s — ha tenido efectos irreversibles en las dinámicas y movimientos sociales de la región.
Organizaciones de izquierdas fueron cerradas, y miles de personas implicadas en ellas o en sindicatos y movimientos de estudiantes, fueron asesinados durante los años 80s en las prisiones de Irán, Turquía, Iraq, Siria, Egipto y otros países de la región. Muchas personas fueron condenadas a largas sentencias de prisión y muchos más tuvieron que buscar cobijo para sí mismos y sus familias en el exilio.  Es durante esta época que los grupos jihadistas empezaron a crecer, a raíz del soporte que recibieron por parte de los poderes occidentales, con la finalidad de erradicar el movimiento izquierdista.
Los Mujahedeen de Afghanistan son sólo uno de los muchos ejemplos de esta realidad. Estos grupos proporcionaron una asistencia extra en el intento de silenciar la izquierda, y después empezaron a crecer como un cáncer en todos los rincones de la región. Además, en la última década, estos grupos — especialmente después de la ocupación de   Afganistán e Iraq han ganado legitimidad y estatus como aquellos que luchan contra los “invasores” e “infieles”.
A pesar de su aparente resistencia contra la ocupación de Iraq y Afganistán, desde la perspectiva de los poderes occidentales, estos grupos representan también la mejor opción para controlar  la región con un coste mínimo.   Simultáneamente, esta situación ha favorecido que los extremistas Islámicos tuvieran un sitio donde llevar sus luchas sin tener que molestar los países occidentales. Muchos informes aseguran  que hay miles de combatientes islamistas extranjeros entre las filas de ISIS.
Islam Neo liberal
Los grupos Islamistas extremistas, son sólo un componente de la política que propone el Islamismo como el enemigo natural de la izquierda. Desde la oleada de guerras imperialistas en la región después del 11/09/01, un nuevo programa surgió con el objetivo de promover la política “moderada” del Islam, de acuerdo con la economía mundial neo liberal. El pilar fundamental de este programa es el gobierno del AKP en Turquía. El AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) ha sido percibido como la versión ideal de un estado islámico moderado con políticas económicas neo liberales que podrían tanto reconciliar la ira del pueblo contra Occidente y a la vez responder a sus propias preocupaciones religiosas así como trabajar como agentes del capital global en la región.
El gobierno turco, después de haber sido recibido como el modelo para el futuro de Medio Oriente, ganó más poder y confianza en sus reclamos por un papel de liderazgo en la comunidad global islámica sunita. Sin embargo, el papel más importante de Turquía sólo trajo más devastación y la violencia sectaria entre chiíes y suníes. El apoyo imprudente del gobierno del AKP, junto con los gobiernos de los países del Golfo, de los grupos jihadistas que luchan contra el régimen de Assad ha sumido a Siria en un caos sin precedentes.
Desde el comienzo de la guerra civil en Siria, el gobierno turco ha jugado un papel clave en el empeoramiento de la situación convirtiendo a Turquía, y en especial a las provincias del sur del país fronterizas con Siria, en un lugar de tránsito para los islamistas extremos de todo el mundo en su camino a Siria. Además de proporcionar un refugio seguro para aspirantes jihadistas, ha habido denuncias de que Turquía también ha proporcionado apoyo logístico y militar a estos grupos.
ISIS y el Frente Al-Nusra son los dos principales grupos yihadistas que se han beneficiado de este apoyo. En cuanto a la situación actual, la única forma en que el programa “moderado” de Islam ha tenido éxito es en la continuación de la opresión y la marginación de la oposición laica y de izquierda. La dura represión de la resistencia Gezi del verano pasado, que de alguna manera representa la frustración de la gente en Turquía con la agenda neo liberal de su gobierno, fue un grave ejemplo de esto.

No hay duda de que los grupos yihadistas plantean una amenaza inmediata a la región. No es sólo que destruyen todo rastro de civilización; aún más horripilante es su papel en trivializar el valor de la vida, dejando un rastro de muerte y destrucción en todos sitios por donde pasan. La cuestión de “qué se debe hacer” para detener esta embestida ya no trata simplemente de desear un futuro mejor sino que exige una respuesta inmediata.

Sin embargo, visto en un contexto más amplio, es obvio que estos grupos son sólo una parte de un problema mayor. Por lo tanto, cualquier alternativa a la situación actual tiene que ser transformadora para todos los que sufren a manos de, no sólo los grupos yihadistas, sino también la violencia y la represión de los regímenes autoritarios y dominación imperialista en la región.

¿La alternativa? Un gobierno autónomo kurdo en Siria

Los kurdos son conocidos por ser la nación más grande en el mundo sin su propio estado. La historia de los kurdos a menudo se asocia con un sinnúmero de levantamientos frente a la opresión sistemática por parte de los Estados nacionales que controlan sus tierras. Desde la creación de los Estados-nación después de la caída del Imperio Otomano por los colonialistas británicos y franceses, Kurdistán se ha dividido entre cuatro países: Irán, Irak, Siria y Turquía. Los kurdos fueron las primeras víctimas de los acuerdos colonialistas.
El acuerdo secreto Sykes-Picot en 1916 ignoró el derecho de los kurdos a gobernar su propia tierra. Esto llevó a muchas décadas de masacres,  opresión y asimilación. La lengua de los kurdos fue prohibida, se les negaron sus derechos y fueron desplazados de sus tierras ancestrales. Las fronteras artificiales que se acordaron tanto en el acuerdo Sykes-Picot como en el Tratado de Lausana de 1923 siguen acosando a la población kurda que vive a su alrededor.
Las personas que necesitan alimentos y medicinas en la región kurda de Siria no pueden conseguir ninguna ayuda por parte sus familias que viven en el otro lado de la frontera. Si bien la mayoría de las armas y equipos militares han sido entregados a los rebeldes sirios a través de Turquía, la frontera entre las dos regiones kurdas se ha cerrado, y se han construido muchos  puestos militares nuevos.

Los kurdos en Siria han demostrado su capacidad y voluntad de ser una voz alternativa en medio de la agitación en la región

Como se mencionó antes, Siria está siendo testigo de la manifestación más terrible de estas políticas históricas de “dividir y gobernar” en el Medio Oriente. La situación socio-política en Siria no deja espacio para la imaginación. Por lo tanto, es crucial para la izquierda buscar una alternativa y reforzar su delantera. Con la convicción que las alternativas más realistas pueden surgir en los lugares más inesperados, la región Rojava en Siria ( Rojava significa “Occidente”, como en el oeste del Kurdistán – un término que se utiliza para la región kurda de Siria) propone una alternativa para el futuro de la región.

Los kurdos en Siria han demostrado su capacidad y voluntad de ser una voz alternativa en medio de la agitación en la región. Desde que el conflicto sirio se intensificó y se convirtió en una guerra civil, el movimiento kurdo dirigido por el PYD (Partido de la Unión Democrática) en Siria ha tomado el control de la mayor parte de la región kurda en este país. En noviembre de 2013, el PYD anunció que habían terminado todos los preparativos para la declaración de la autonomía, y se propuso una constitución llamada la Carta de Contrato Social.

La revolución del pueblo en Rojava dió lugar a la construcción de una región autónoma dividida en tres cantones autónomos, cada uno con  auto-administración autónoma democrática. El Cizre (Al-Jazeera) Cantón que declaró la autonomía el 21 de enero, seguido por el Cantón Kobane el 27 de enero, y el Efrin Cantón el 29 de enero.
El PYD insiste en la formación de una alternativa para todos y de no perseguir las demandas e intereses de cualquier grupo étnico. Al mismo tiempo, se negaron a formar parte de la guerra civil en Siria y declararon que sólo utilizarían sus fuerzas militares para defenderse de cualquier agresión proveniente de grupos de la oposición, ya sea el régimen de Assad o apoyadas por la OTAN, incluyendo los grupos yihadistas como ISIS y el Frente al-Nusra. Sin embargo, estos tres cantones han estado bajo enormes ataques de ISIS.
En este momento, ISIS ha centrado sus ataques en el cantón Kobane donde las fuerzas de autodefensa  kurdas YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) están luchando contra los radicales de ISIS en un acto histórico de resistencia.

Similitudes Intercontinental

¿Se está convirtiendo Rojava en el Chiapas del Medio Oriente? Esta es la pregunta que me hago cada vez que oigo más historias que vienen de esta pequeña región que es el único destello de esperanza en medio del caos completo. A pesar de que, académicamente hablando, los kurdos difícilmente puede ser considerados un “grupo indígeno”, su estado y la situación política en el Medio Oriente se puede comparar a la de algunas poblaciones indígenas de América Latina.
A pesar de algunas diferencias políticas entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas y el movimiento kurdo dirigido por el PYD en Siria, hay muchas similitudes entre estos dos en términos de su posición en ambos asuntos regionales e internacionales. La búsqueda de la creación de un gobierno autónomo, el surgimiento de las asambleas populares, el énfasis en la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en todos los niveles de la vida social y política, la ideología anti-imperialista y anti-autoritaria, la presión sobre la preservación ecológica y el respeto de todos los seres vivos, la defensa propia, y muchos otros aspectos indican cómo la revolución Rojava se asemeja a la resistencia de los zapatistas en el sur de México.

La Carta de contrato social, como la base de cantones autónomos de Rojava, es un avance histórico en la región en términos de los principios democráticos que orientan la vida social y política. La Carta, que se está aplicando actualmente en los tres cantones autónomos, aparece como un acuerdo democrático – inclusivo de todas las partes involucradas en el gobierno de Rojava. Sin exagerar, es la constitución más democrática que la gente de esta región nunca tuvo.
El primer párrafo del prefacio de la Carta dice:

“Nosotros los pueblos de las áreas de auto-administración democráticas; Kurdos, árabes, asirios (caldeos, asirios arameos), turcomanos, armenios, y los chechenos, por nuestro libre albedrío, anunciamos esto para garantizar la justicia, la libertad, la democracia, y los derechos de las mujeres y los niños, en conformidad con los principios del equilibrio ecológico, la libertad de las religiones y creencias, y la igualdad sin discriminación por motivos de raza, religión, credo, doctrina o de género, para lograr el tejido político y moral de una sociedad democrática para poder funcionar con el entendimiento mutuo y la convivencia en la diversidad y el respeto al principio de la autodeterminación y la autodefensa de los pueblos “.

Continúa,
“Las áreas autónomas de la auto administración democrática no reconocen el concepto de Estado-nación y el Estado sobre la base de los motivos de poder militar, religión, y centralismo” (traducción del autor).
El Movimiento de la Sociedad Democrática, o TEV-Dem como se le conoce en kurdo, es responsable de la aplicación de estos principios en la vida cotidiana. Sin duda, todavía tienen que lograr una sociedad ideal, y el movimiento admite que todavía está en proceso de construcción, teniendo en cuenta que la región Rojava ha estado bajo aislamiento despiadado por todos lados, principalmente por los gobiernos de Siria y Turquía, los grupos rebeldes sirios, y el pro-occidental Gobierno Regional de Kurdistán en Irak. Los medios de comunicación occidentales, incluyendo puntos de venta independientes y alternativos, han ignorado en gran medida su resistencia o han incumplido de alguna manera prestar atención a ellos. Los kurdos no han recibido la solidaridad y el apoyo que se merecen.

Ertugrul Korkcu, un diputado turco del partido izquierdista pro-kurdo HDP (Partido de la Democracia del Pueblo), dijo recientemente que los kurdos están jugando el papel de los rusos en Europa a raíz de la Primera Guerra Mundial. Políticamente hablando, los kurdos no son un grupo homogéneo, pero hay algo de verdad en la afirmación de Kurkcu en como la situación en el Oriente Medio evoca la imagen de Europa en el siglo 20. Más precisamente, los grupos yihadistas se han convertido en las herramientas en las manos de las potencias coloniales y los regímenes autoritarios para establecer y fortalecer su hegemonía en la región. Rojava puede ser una alternativa, ya que exhibe una forma potencial de autogobierno autónomo que desafía fundamentalmente los rituales opresivos dentro de las comunidades religiosas y propone un modelo de trabajo de co-existencia con todas las culturas y creencias de la zona, sin violar los derechos de ninguno.

La experiencia de Rojava en la autonomía puede ser un modelo para un confederalismo democrático en el Medio Oriente, donde todas las comunidades tienen el derecho a la libre determinación y el autogobierno. Además, es un experimento muy progresivo, ya que las mujeres son el motor de cambio. Hevi Ibrahim, jefe del cantón autónomo Afrin, es sólo un ejemplo brillante. La alternativa de Rojava no es ni imaginativa ni utópica. Esta alternativa ya ha demostrado su viabilidad a través de soluciones prácticas y la realización cotidiana de las ideas presentadas en la Carta de Contrato Social. De hecho, Rajova se afirma como la alternativa democrática más realista en el más inesperado de los lugares. Expresar solidaridad con la revolución Rojava es una tarea urgente para todo el mundo que se preocupa por el futuro de Oriente Medio.

Kurds

“Los kurdos libres no reconocen las fronteras”

 

 

 

Share Button
Download PDF

NO HAY COMENTARIOS

Publica una respuesta